viernes, 17 de mayo de 2013

TERAPIA DE PAREJA: "Mujeres devora hombres casados"

Existe un tipo de mujer al que denomino: “Mujeres devora hombres casados”
Para ellas, el colectivo “hombres sólos y disponibles”, no existe.
Su mirada se dirige a un único objetivo que pasa a ser una presa a la que hay que cazar a toda costa. No importa si su ejemplar está comprometido hace más de 20 años, tiene hijos menores o adolece de la disposición a separarse legalmente.
El morbo, la atracción fatal y el hecho generador de tanta energía entregada a la caza, lo constituye la simple condición de CASADO.
Para ellas, el amor es algo alcanzable en tiempo futuro.
En el presente, se alimentan de detalles románticos que carecen de peso para la concretización de una relación estable, comprometida y de larga duración.
Construyen de un simple piropo, la figura de un poeta, de un atento ofrecimiento, el carácter de un amigo solidario y de la compañía esporádica, el sueño de entrega posible para el resto de la vida.
En su pasado, siempre existen hombres desvalorizados, vapuleados y abandonados. Y cada contacto con el ex, provoca una reacción en cadena que va desde la rabia y el odio a la somatización predominantemente dermatológica, gastrointestinal y cardíaca.
Muy común en sus expresiones son las frases: “No lo aguanto!”, “No quiero que se me acerque”, “¡¿Cuándo me dejará en paz?!”
Estas mujeres, en sus sesiones terapéuticas, pueden batir récords especiales, como por ejemplo, llegar a  pronunciar el nombre de su amante cada 30 segundos.
Otro de los récords lo constituye la cantidad de patologías que "las otras", innegablemente poseen: "Su mujer es bipolar", "El maltrato psicológico que le hace es increíble", "Es una mala mujer. Utiliza a los hijos para hacerle daño", "Tiene depresión. Ha intentado suicidarse y lo ha agredido"...
Ante cada intento por parte del terapeuta de reconducir la atención de la paciente hacia su propia vida, desarrollo y crecimiento, vuelven una y otra vez al tema de la caza con cualquier justificación.
El esmero por convencer al profesional de lo mucho que su hombre la ama, de la veracidad de sus sentimientos, de lo increíble y fantástico que representa para ella su amante en la cama, es constante.
Todo esto, hace que el proceso terapéutico se transforme en un largo camino de paciencia y comprensión.
De nada vale explicarles cómo estadísticamente terminan este tipo de parejas.
La concentración de estas mujeres está dedicada a mantener una fortaleza necesaria para poder llevar a cabo su plan.
Dicha fortaleza la obtienen gracias a una mezcla explosiva de excitación y angustia tan grande y potente, que las convierte en muchos sentidos, en super mujeres.
El medio que utilizan como descarga de la excesiva excitación y angustia, es la creación de un mundo ilusorio que está aún por concretarse.
Carecen de éxito terapéutico los métodos fenomenológicos en los que se muestran claramente las relaciones y disposiciones de los miembros del sistema familiar. El mecanismo de defensa de la negación es el que más utilizarán cada vez que se les muestre lo que sucede en verdad, "lo que es". Llama la atención cómo se las arreglan para darles la vuelta a estas situaciones que no están dispuestas a aceptar. El nivel de tolerancia a las frustraciones es muy bajo y esto las agota emocionalmente.
Recuerdo el caso de una paciente al que su amante, recientemente separado de su esposa, y ya viviendo sólo, le confesó una mañana después de hacer el amor, haber tenido durante la noche, o sea, unas horas antes, una aventura con otra mujer al irse de copas. Tras este hecho, seguido de llantos, enfados y arrepentimientos de por medio, la paciente jugó a intentar dejarlo, pero a los dos días ya lo había perdonado. Los motivos: "No se dio cuenta de lo que hizo, está muy presionado. Se siente fatal. Está destrozado. Una y otra vez, me pidió perdón y me aseguró de que aquello no fue nada".
Estas mujeres pueden ser enfrentadas a situaciones en las que la relación amorosa entre su amante y otra mujer se muestran abiertamente y aún así, mirarlas con una frialdad estoica. 
Esta actitud puede ser una repetición de cómo en la niñez, la sujeto haya vivenciado la "escena primaria" o cualquier otra "escena de seducción".`
Su visión parcial de la realidad hace que prime la fantasía: “Él puede cambiar”, “Dijo que se separará de su mujer y yo le creo”, “Dice que ha visto realmente cómo soy y le gusto”, “Me ha pedido que le dé un tiempo y quiero dárselo"...
Cuál es la probabilidad de que las "mujeres devora hombres casados" se unan a un hombre TOTALMENTE DISPONIBLE?
Lamentablemente, la probabilidad es mínima porque se obsesionan en aquellos que justamente no lo están. La persona sin compromiso no es atractiva para ellas y aún cuando aseguren que no sabían que su hombre no estaba comprometido, al descubrirlo, tampoco deciden dejarlo.
El placer se satisface en la relación prohibida.
Dicha condición nos retrotrae a una época de la infancia de la sujeto en la que los tan nombrados Complejo de Edipo y de Electra, han tenido que resolverse.
En este tipo de pacientes, las indicaciones terapéuticas deben ir dirigidas hacia una terapia en la que se trabaje las fantasías de las escenas primarias y de seducción y el trauma de la niña no querida, doblemente despechada por parte de papá y mamá.
El reforzamiento del vínculo con la niña interior despreciada y rechazada servirá para que la paciente empiece a sentirse más segura y pueda comenzar a mirar hacia sí misma.
Una vez que sienta esa seguridad, no necesitará volver a repetir "quitar a su madre de en medio", representada en la relación actual por "la otra".
Y en cuanto desaparezca ese imperioso deseo de aniquilación mágica de "la otra", su interés por alguien casado irá mermando.
Se permitirá ver a su hombre casado con todos los inconvenientes que esto conlleva y podrá sopesar más adultamente si ésto es lo que realmente quiere para ella y su propia familia.
El paso de "mujer devora hombre casado" a "mujer compañera de hombre disponible", es un recorrido que requiere largo tiempo de análisis, un fuerte sentimiento de autoestima y gran capacidad de autosuficiencia.
Sin estos tres ingredientes, la balanca del equilibrio se vuelve inestable y las posibilidades de éxito en el tratamiento son muy difíciles de lograr.

Alejandra Mitnik Fischman es Prof. Lic. en Cias. de la Educación (Argentina), Lic. en Psicología M.N. 9.814 (Argentina), Psicoanalista, ex docente de la Univ. John F. Kennedy (Buenos Aires). Formada en Yoga, Hipnosis Clínica, Constelaciones Familiares, Lectura de Registros Akáshicos y  Energética Holográmica (PHE). Especiaista en EFT o Tapping y Experta en Métodos de Relajación y Concentración Mental. Dicta cursos y conferencias en toda España y en el exterior. Ha participado en distintos medios de comunicación. Durante la temporada 2010/2011, tuvo a su cargo el espacio semanal "Teràpies Energétiques amb Alejandra Mitnik" en Calafell Radio. Es una activa escritora cuyos reportes, casos y cursos pueden seguirse a través de su blog:Terapias energéticas con Alejandra Mitnik”



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