lunes, 1 de agosto de 2016

Niños índigos, niños maestros

La Sanadora Ma. Laura, de mi libro "SANADORES, UN CAMINO ALTERNATIVO", relata lo duro que fue para ella ser una niña diferente.
Sus pasos por psicólogos y tratamientos médicos marcaron su infancia y adolescencia.
Su capítulo me lleva a pensar lo importante que es ayudar a que toda esta generación de niños índigos y cristales que vienen naciendo desde hace dos décadas, sean incentivados a continuar con sus capacidades especiales.
Tarea difícil para los padres si no cuentan con la colaboración de escuelas, centros de salud y de educación no formal.
Me gustaría que uno de mis próximos libros tratase de cómo detectar a estas personitas y de qué manera podemos desarrollar sus dones.
Si conocieras algún niño de estas características, por favor, contacta conmigo al 625 635 390. 
Mientras tanto, te dejo un relato de una mamá que tiene un hijo sensitivo.

"Tengo la intuición de que mi hijo Álex, de nueve años, es un niño índigo.
Un día le pillé hablando solo y le pregunté si hablaba con otro niño.
Me dijo que no. 
Entonces, le pregunté si veía niños o personas que yo no podía ver.
Me contestó que no, pero que veía animales.
- ¿Y qué animales son?, le pregunté
- Son el Unicornio y el animal Luz, me respondió.
- ¿Y qué te cuentan cuando sueñas?
- ¡Que no mamá, que no sueño con ellos! Ellos vienen a mi habitación, abren un agujero en el techo y bajan a verme.
Tiempo más tarde me dijo que de vez en cuando, habla con José y Juan cuando va en el coche".

Relato cedido por Susana Andino, Terapeuta energética. 

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